En 2023 surgió la idea de crear un blog relacionado con la tecnología y con las formas en que podía utilizarla para ayudar a otras personas.
También tenía un objetivo económico: generar tráfico mediante SEO y, con el tiempo, obtener ingresos. Desde fuera parecía sencillo: crear una web, publicar artículos, aparecer en Google y monetizar las visitas. Tres años después entiendo que ninguna de esas partes funciona por sí sola.
WordPress todavía merece la pena si quieres una web propia que pueda crecer contigo y estás dispuesta a entender poco a poco cómo funciona. Si solo necesitas una página básica que no quieras volver a tocar, probablemente existan opciones más cómodas.
Cuando empecé a investigar en 2023, la inteligencia artificial apenas comenzaba a hacerse popular. Aunque parecía que podía facilitar muchas cosas, todavía no era tan sencillo como decirle a una herramienta: «hazme una página web» y recibir una propuesta completa y útil.
Hostinger era una de las opciones que más encontraba recomendada. No hice una comparativa interminable. Vi que permitía diseñar una web con inteligencia artificial y eso fue lo que me llamó la atención.
Yo quería algo simple: contar qué necesitaba, obtener una propuesta y empezar desde ahí.
Contraté el alojamiento, compré el dominio y comencé a probar. La inteligencia artificial de Hostinger no hizo un mal trabajo. Creó una web funcional, pero demasiado básica para lo que yo empezaba a imaginar.
Entonces apareció el primer freno: sentía que necesitaba saber diseñar.
Quería que los colores combinaran, que cada parte tuviera sentido y que la web pareciera profesional. También necesitaba entender cómo debía verse una página optimizada para Google. Mi única referencia eran algunas páginas estáticas muy básicas que había realizado tiempo atrás.
La herramienta podía generar una web. Lo que no podía decidir por mí era qué quería construir.
Durante un par de años Mamiteletrabaja avanzó muy poco. La idea seguía ahí, pero todavía no tenía una estructura clara.
En 2026 decidí explicarle a Claude todo lo que tenía en la cabeza: qué quería compartir, a quién quería ayudar y qué esperaba construir alrededor del blog.
Claude me ayudó a ordenar la idea. Definimos la visión, el propósito, los pilares de contenido y las partes que debía tener la web. También trabajamos los colores, el estilo y la función de cada sección.
La recomendación para empezar fue sencilla: hacer primero la página de inicio.
Cuando vi la página de inicio tomando forma, pude imaginar el resto. Dejé de mirar la web como una tarea enorme y empecé a construirla por partes.
La IA no creó el propósito de Mamiteletrabaja. Me ayudó a sacar y organizar algo que llevaba tiempo dentro de mí.
Claude podía ayudarme a estructurar la página y generar el código necesario para visualizarla. El problema llegó cuando tuve que colocar todo eso dentro de WordPress, que era el sistema instalado en mi alojamiento.
No entendía cómo enlazar unas páginas con otras, dónde introducir el código ni qué diferencia había entre una página, una plantilla, un complemento y un fragmento de código.
Aprendí a punta de capturas.
Mostraba a ChatGPT lo que aparecía en la pantalla y preguntaba qué significaba cada apartado. Así fui entendiendo las herramientas de diseño, las funciones adicionales y la forma en que WordPress organiza el contenido.
El proceso era manual. Algunas correcciones necesitaban varias pruebas y, en ocasiones, un cambio recién aplicado no aparecía inmediatamente. También tuve que aprender qué se podía automatizar y qué seguía necesitando una revisión humana.
Ahí entendí que la dificultad no estaba únicamente en crear una página. Estaba en conectar todas las piezas.
Mi prioridad desde 2023 era el SEO.
No quería crear únicamente una web bonita. Quería publicar contenido que pudiera encontrarse en Google, generar tráfico y convertirse con el tiempo en un activo capaz de producir ingresos.
WordPress me permitió preparar los títulos y las descripciones para Google, comprobar si los artículos podían aparecer en el buscador y organizar mejor el contenido. Después conecté las herramientas de Google, optimicé las imágenes, añadí enlaces entre mis artículos y empecé a revisar el rendimiento.
Ahora también estoy preparando los artículos para que respondan mejor a las preguntas de los usuarios y puedan ser entendidos por buscadores y asistentes de inteligencia artificial.
Otra ventaja es que puedo empezar con un blog y añadir nuevas funciones cuando las necesito, sin reconstruir la web desde cero. En mi caso, esto resulta útil porque Mamiteletrabaja ya no es solo la página sencilla que imaginé al principio. Quiero incorporar recursos, una lista de correo, afiliaciones y, más adelante, productos digitales.
Buena parte de esto habría sido demasiado compleja para mí al empezar. Las herramientas adicionales y la ayuda de la IA redujeron esa distancia.
WordPress sigue necesitando mantenimiento. Hay que actualizar sus herramientas y comprobar que continúen funcionando bien juntas. A veces haces un cambio y no aparece de inmediato; otras veces una configuración parece correcta, pero la web sigue mostrando una advertencia.
La IA ayuda a interpretar esos problemas, pero también puede equivocarse. Puede proponer una solución que no resuelva la causa real o recomendar otra herramienta cuando lo más sensato sería simplificar.
Cada cambio necesita criterio y comprobación.
También hay un coste que casi nunca aparece en las comparativas: el tiempo. Crear Mamiteletrabaja me ha obligado a aprender, probar, revisar y volver sobre decisiones anteriores.
La plataforma no fue el único motivo por el que tardé tres años. La falta de continuidad y de foco también influyó, pero esa parte merece un artículo propio.
WordPress puede encajarte si:
Puede no ser la mejor opción si necesitas una página mínima, no quieres gestionar actualizaciones o cualquier incidencia técnica puede hacer que abandones el proyecto.
Tener muchas posibilidades es útil cuando sabes cuáles necesitas. Cuando todavía no lo sabes, también puede convertirse en otra fuente de decisiones.
Para mí, sí.
No porque haya sido rápido ni porque todo resultara sencillo. WordPress merece la pena porque me ha permitido convertir una idea de 2023 en una web que hoy tiene estructura, artículos, posicionamiento, medición y posibilidades reales de crecer.
Mamiteletrabaja todavía tiene cosas por mejorar. Yo también sigo aprendiendo. La diferencia es que ahora puedo avanzar con más criterio y automatizar parte de lo que antes hacía manualmente.
La IA hizo que WordPress fuera más accesible para mí. WordPress me dio un lugar donde esa idea podía quedarse, organizarse y crecer.
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